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Tratamientos

La lógica para abordar un tratamiento, en el campo de la salud mental, es un estricto respeto por la posición ética de las demandas que se expresan al terapeuta, es decir un atenerse a los objetivos que aspiran los pacientes en sus más profundos anhelos.

 

Pero sean cuales sean esos anhelos enunciados consciente o inconscientemente por los posibles analizantes -y que, insistimos, deben orientar nuestros actos clínicos en un estricto respeto- el diagnóstico diferencial siempre debe ser la guía primigenia en la dirección de la cura. Pues el diagnóstico clínico es la base desde donde se puede evaluar por qué "sesgos" y desde qué "exigencias" debe progresar el despliegue de una cura.

Recordemos las palabras de Sigmund Freud...

                                                                                 

                                                                                 ...(El psicoanálisis) es a la psiquiatría lo que la histología es a la anatomía:  una estudia las formas exteriores de los órganos, y la otra los tejidos y las células de los que aquellos órganos están compuestos.

En una palabra, continuando la metáfora freudiana, el diagnóstico diferencial psiquiátrico -que ningún psicologo clínico debiera desconocer- nos permitirá evaluar hasta dónde podemos profundizar, en nuestra "histología" de lo mental, en la dirección de una cura.

La obligación de todo psicoterapeuta no es la "loca" búsqueda de la verdad sino servir a la estabilidad y bienestar mental de toda persona que se acerca a nuestra consulta

       

​© 2019 Hugo Monteverde. Barcelona

 Diseño web: Pablo Schvarzman

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